El juego responsable en el régimen peruano no es una política voluntaria del operador — es una obligación del marco legal. La protección del jugador corre por dos carriles que se cruzan: el registro de personas prohibidas y las obligaciones que la operación autorizada debe mantener.
El registro de personas prohibidas
La Ley N.° 29907 creó el Registro de Personas Prohibidas de Acceder a Juegos de Casinos y Máquinas Tragamonedas, administrado por el Mincetur. La inscripción tiene dos vías: voluntaria —el propio interesado con el Formulario I— y a solicitud de la familia —el Formulario II. El operador debe cumplir el registro: una persona inscrita no puede ser atendida.
Lo que el operador debe sostener
Las obligaciones compartidas por ambos regímenes —presencial y a distancia— incluyen la prohibición de atender a menores de edad, el respeto del registro de prohibidos y las políticas de juego responsable que la autoridad exige. La DGJCMT desarrolla además la labor de sensibilización que el artículo 3-b de la Ley N.° 27153 le encarga.
| Pieza | Qué protege |
|---|---|
| Prohibición a menores | Nadie menor de edad puede ser atendido en ningún régimen |
| Registro de prohibidos | La persona inscrita —voluntaria o por familia— no puede acceder |
| Políticas del operador | Medidas de juego responsable exigidas a la operación autorizada |
El registro de personas prohibidas es la pieza más operativa del sistema: el operador debe verificarlo — la persona inscrita no puede ser atendida — y su existencia convierte la protección en un deber ejecutable, no en una declaración de intenciones.
La otra capa es preventiva: las políticas de juego responsable que la operación autorizada debe sostener cubren la información al jugador, los límites y la conducta del propio servicio. La autoridad fiscaliza ambas capas — el registro que el operador respeta y las políticas que el operador mantiene.
El incumplimiento de estas obligaciones no es un detalle menor del expediente: atender a una persona inscrita en el registro o a un menor figura entre las infracciones que la fiscalización documenta y que alimentan el régimen sancionador. La protección del jugador es también la zona donde la tolerancia de la autoridad es menor.
Para el jugador, el punto práctico es que la inscripción en el registro —voluntaria o por la familia— es gratuita, administrada por el Mincetur y surte efecto contra todos los operadores del régimen a la vez: es la herramienta de protección más amplia disponible.