En el sector presencial peruano hay dos objetos que suelen fundirse en uno: la máquina tragamonedas —el gabinete físico— y el programa de juego —el software que decide combinaciones, pagos y pantalla. La DGJCMT los registra por separado porque son cosas distintas: la misma máquina puede cargar programas distintos, y solo los autorizados pueden correr en ella.
Qué es exactamente un programa de juego
El programa de juego es el software instalado en la máquina: las tablas de pagos, la lógica del sorteo, los símbolos y la interfaz que el jugador ve. La autorización lo ata a una versión concreta evaluada por el regulador — de modo que un operador no puede cambiar el comportamiento del juego sin pasar por el registro otra vez.
El registro público
La DGJCMT mantiene el registro de programas de juego autorizados en la sección de registros de su portal de casinos, junto a los registros de máquinas, modelos de máquina, salas, fabricantes, importadores y demás actores de la cadena de suministro. La consulta es pública: permite verificar qué programas tienen habilitación vigente.
La separación tiene sentido de fiscalización: la máquina es un objeto que se inspecciona físicamente; el programa es la parte que define la matemática del juego. Registrar ambos por separado permite a la autoridad cruzar qué software corre en qué gabinete — y detectar instalaciones no autorizadas.
| Registro | Qué certifica |
|---|---|
| Máquinas tragamonedas | El gabinete físico autorizado y su titular |
| Programas de juego | El software aprobado que corre en la máquina |
| Modelos de máquina | El modelo técnico aprobado para comercializar |
| Salas | El local donde la máquina puede operar |
La diferencia entre la máquina y su programa se entiende mejor con un símil: el gabinete es el hardware —botones, pantalla, aceptador— y el programa es todo lo demás que hace que sea ese juego y no otro. Dos máquinas idénticas por fuera pueden ser juegos completamente distintos por dentro, y lo que las diferencia es justo lo que el registro controla.
Para el operador, la lección práctica es de doble verificación: la máquina debe figurar en el registro de máquinas y el programa instalado en el registro de programas. Que ambas piezas estén autorizadas por separado no garantiza que esa combinación concreta sea la aprobada — la fiscalización precisamente cruza esos datos en terreno.